La frase del reverso no fue escrita de una vez. La presión cambia después de «mañana» y la última palabra empieza más abajo. Incluso la nota con la que intenté fijar un recuerdo pertenece a dos momentos distintos.

La frase del reverso no fue escrita de una vez. La presión cambia después de «mañana» y la última palabra empieza más abajo. Incluso la nota con la que intenté fijar un recuerdo pertenece a dos momentos distintos.
He copiado 3veces el mismo título del seminario en el cuaderno.
No intentaba recordarlo. Intentaba recordar en qué momento dejó de parecerme un título pretencioso.
No he sabido responderme.
El programa reservaba tres líneas para la sesión nocturna:
23:37. Sala 237. Aforo limitado. No se grabará.
Recuerdo la hora. No recuerdo que nadie preguntara por qué era necesario imprimir la última advertencia.