El mundo está lleno
de cosas maravillosas
que vale la pena conocer.
¡Mantengo viva
mi curiosidad
y mi deseo de aprender!

El mundo está lleno
de cosas maravillosas
que vale la pena conocer.
¡Mantengo viva
mi curiosidad
y mi deseo de aprender!
Hallo paz
en la contemplación…
y también en la acción
al servicio de las personas!
Me esfuerzo
para saber contemplar,
saber acoger,
saber atender,
saber ayudar.
Valoro el milagro cotidiano
de tantas personas
haciendo su trabajo
con responsabilidad,
dedicación y amabilidad.
Con los oídos,
con la mirada,
con los gestos…
todo yo me propongo escuchar
para sentir al otro
que me está hablando.
Miro a todas partes
con buena voluntad
y descubro en todas partes
gestos de bondad.
Me comprometo
a poner mis talentos
al servicio de la tarea
que se me ha encomendado.
Me esfuerzo para realizarla
tan bien como puedo y sé.
Encaro las circunstancias
de la vida
con flexibilidad y firmeza.
Escucho las razones
de quien no piensa como yo:
no hace falta que esté de acuerdo
para escucharlas
con atención y respeto!
Consolamos
acompañando
con atención,
afecto
y sencillez.
Confío en las personas
y en sus talentos.
¡Respeto y admiración!
Hallo tiempo
para cuidarme,
para contemplar,
para servir,
para amar…
¡y para no hacer nada!
La alegría
encuentra su camino
cuando nuestra vida
es honesta
y nuestra conciencia
está tranquila.
Me permito
mirar con afecto
a todas las personas
porque espero
lo mejor de ellas.
Soy honesto
en las redes.
Me esfuerzo
para publicar
cosas ciertas,
útiles,
inspiradoras
y amables.
Muestro consideración,
respeto
y afecto
por las personas,
sin avergonzarme nunca.
Dedico
toda mi atención,
mi voluntad,
mi afecto…
a lo que es
verdaderamente importante
para mí.
Educo
con paciencia,
con constancia,
con confianza
en los alumnos
y en mí.