Nuevos algoritmos alcanzan una complejidad casi óptima para el aprendizaje de estados cuánticos k-dispersos: Õ(k/ε) muestras y Õ(kn/ε) tiempo para estados puros, con extensión a estados mixtos mediante purificación.

Nuevos algoritmos alcanzan una complejidad casi óptima para el aprendizaje de estados cuánticos k-dispersos: Õ(k/ε) muestras y Õ(kn/ε) tiempo para estados puros, con extensión a estados mixtos mediante purificación.