El otoño nos recuerda una enseñanza esencial del budismo: nada permanece igual para siempre.
A veces sufrimos no porque algo cambie, sino porque intentamos retenerlo.
🍂 Soltar no es dejar de amar. Es dejar de aferrarse.

El otoño nos recuerda una enseñanza esencial del budismo: nada permanece igual para siempre.
A veces sufrimos no porque algo cambie, sino porque intentamos retenerlo.
🍂 Soltar no es dejar de amar. Es dejar de aferrarse.