122. İntikam Benim (1983). Uno piensa que, cuando pasa tiempo y más cine ha visto, se va a poder acostumbrar al ridículo solemne y a esa seriedad llena de hostias revenidas de las películas de Cüneyt Arkin, pero no es así. Si es que cada una que veo tiene además un montaje más epiléptico. #CineCutre
