Cuando TVE anunció que iba a emitir la primera película en 3D de la historia, hizo caja y después nadie notó el 3D de las narices: una historia que demuestra que en España a picaresca no nos gana nadie.
Recuerdo mucho a esa jefa que me puso una reunión para decirme que no me podía ir a mí hora porque los compañeros no lo hacían y el jefe estaba mirando.
