No recuerdo las palabras de Reboiras con suficiente precisión para repetirlas. Recuerdo que dejó de hablar. Recuerdo que yo me volví. Hasta esta mañana habría dicho que también sabía hacia dónde miraba él.

No recuerdo las palabras de Reboiras con suficiente precisión para repetirlas. Recuerdo que dejó de hablar. Recuerdo que yo me volví. Hasta esta mañana habría dicho que también sabía hacia dónde miraba él.
Ayer escribí «nunca subrayo con lápiz». Hoy me parece una frase demasiado segura. Hay dos copias del programa y solo una tiene la marca. Eso puedo comprobarlo. Que no recuerde haberla hecho no demuestra quién la hizo.
No había olvidado el seminario. Tampoco que participé. Lo que no recuerdo es quién dobló el programa para que, al cerrarlo, solo quedase visible una intervención: «El lector como agente causal».
No olvidé que estuve en Vilar. Olvidé conservar el programa del I Seminario de Narrativa y Percepción. Está doblado para que la sesión de las 23:37 quede visible sin abrirlo. Quizá por eso copié la hora. No explica por qué lo hice dos veces.
En el reverso de mi acreditación de Vilar escribí:
«Sala 237 · 23:37».
La hora ya figuraba en el programa. Reconozco mi letra. No recuerdo por qué necesitaba copiarla.
He encontrado una acreditación de 1999 y una frase en un cuaderno: "Las sillas del fondo no son para esperar". He quitado esas sillas de mi novela. La escena funciona mejor. El recuerdo, no.
La frase del reverso no fue escrita de una vez. La presión cambia después de «mañana» y la última palabra empieza más abajo. Incluso la nota con la que intenté fijar un recuerdo pertenece a dos momentos distintos.
He copiado 3veces el mismo título del seminario en el cuaderno.
No intentaba recordarlo. Intentaba recordar en qué momento dejó de parecerme un título pretencioso.
No he sabido responderme.
El programa reservaba tres líneas para la sesión nocturna:
23:37. Sala 237. Aforo limitado. No se grabará.
Recuerdo la hora. No recuerdo que nadie preguntara por qué era necesario imprimir la última advertencia.
«El templo», de H. P. Lovecraft: un submarino, una bitácora y una voluntad demasiado segura de sí misma. Reseña sin destripes, relato en 5 partes y PDF. Traducción: Wikisource; edición: Mayo Taciturno. Lee aquí: mayotaciturno.es/archivos/el-...