Escuchar a Irene Montero es como escuchar a un enfermo en paliativos diciéndote que a ver si quedamos para jugar al fútbol mañana.

Escuchar a Irene Montero es como escuchar a un enfermo en paliativos diciéndote que a ver si quedamos para jugar al fútbol mañana.
#LaHora130 ¡Qué barbaridad! ¿Cómo podéis darle minutos a una persona así, que lo único que persigue es 100 mil votos para sentarse en el Congreso y seguir pagando su parte de hipoteca del casoplón de Galapagar y llevando a sus hijos a un colegio privado?