Hay rutinas que se convierten en poesía y miradas que inevitablemente se escapan por la ventana. Uno es nube de verano; el otro, cielo de madrugada. Y ella pasa, sujetando unas riendas animadas que la alejan hacia las baldosas amarillas... ✨

Hay rutinas que se convierten en poesía y miradas que inevitablemente se escapan por la ventana. Uno es nube de verano; el otro, cielo de madrugada. Y ella pasa, sujetando unas riendas animadas que la alejan hacia las baldosas amarillas... ✨